En los últimos años, el emprendedor Dan Shapiro se ha convertido en una voz influyente en el ámbito de la IA generativa. Recientemente, el 23 de enero de 2026, ha propuesto un modelo de madurez de cinco niveles para el desarrollo de software asistido por IA que ha tenido bastante repercusión; o, más bien, de seis, ya que está indexado desde cero.

Me ha parecido interesante porque describe un proceso de transición de los desarrolladores desde un rol de ejecutor a uno de gestor. Un planteamiento que va en la misma línea de lo que han identificado Martin Fowler y el resto de los participantes en el retiro sobre el futuro del desarrollo de software en Utah el pasado mes de febrero y del que escribí un post recientemente.
Los niveles propuestos por el modelo, desde el punto de vista de los desarrolladores, son los siguientes:
- Nivel 0: Spicy Autocomplete. Hacer consultas básicas a herramientas como ChatGPT. Aceptar sugerencias simples de autocompletado; el código es 100% del humano.
- Nivel 1: The Coding Intern. Se delegan tareas puntuales y específicas (como escribir un test unitario o un comentario) que requieren una revisión humana completa. Utilizan el asistente de código integrado dentro del editor o IDE.
- Nivel 2: The Junior Developer. Programación en pareja ("pair programming") donde la IA se encarga de las partes aburridas y repetitivas, pero el humano sigue revisando cada línea.
- Nivel 3: The Developer. El humano no escribe el código. Proporciona las instrucciones para que el agente lo escriba y el humano lo revisa. Te pasas los días revisando código. Muchísimo código. Llegados a este nivel, hay desarrolladores que sienten que su situación ha empeorado con respecto a los niveles anteriores.
- Nivel 4: The Engineering Team. El humano asume el rol de Project Manager (PM). Escribe especificaciones y planes, discute con la IA sobre ellos y deja que los agentes trabajen durante horas antes de verificar si los tests pasan.
- Nivel 5: The Dark Software Factory. El proceso de desarrollo de software se convierte en una "caja negra" que transforma especificaciones directamente en software funcional sin intervención humana. En este nivel, nadie lee nunca el código generado por la IA; el enfoque humano se centra en diseñar el sistema y en herramientas de simulación y pruebas para asegurar que funciona.

En el —muy recomendable— podcast de Daniel Primo (Web Reactiva) se hicieron eco de este modelo de niveles de adopción y lanzaron una encuesta entre los oyentes que arrojó los siguientes resultados:
Los participantes en el episodio (Daniel Primo y José Manuel Gómez) se sitúan a sí mismos en una transición entre los niveles 4 y 5, dependiendo de la responsabilidad del proyecto. Sus niveles 4 y 5 se corresponden en realidad con los niveles 3 y 4 del modelo de Dan Shapiro. Es decir, que han dejado de escribir código de forma manual en gran parte de su flujo de trabajo. En resumen, ya no "pican" código línea a línea como antes, sino que actúan como gestores de una fábrica de software donde su principal herramienta es el criterio y el diseño de instrucciones.
Conviene matizar que estos niveles no son necesariamente lineales ni universales: según el tipo de proyecto y la responsabilidad implicada, uno puede moverse entre varios de ellos de forma simultánea.
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